Esta pegando (el humano) losas de corcho en el suelo de la habitación abandonada. A brochazos de cola de impacto (de la fuerte). Y, lleva tal morao encima que, ya no sabe sí; es un humano metido a felino o, un felino que soñaba que era humano y, al levantar, se da cuenta que es el humano metido a felino.