A lo lejos retumban los pasos del que ha de usurpar mi trono en esta morada. La sospecha ha ido tomando fuerza. Aunque el humano me pille, me abrace, me haga besucones, yo sé que su cabeza esta en el que viene. Esto no me gusta nada. Tendré que tomar cartas en el asunto. Boicotear las reformas que haga en la habitación abandonada. Demostrar que existo. Que soy el Rey de la casa.